Cubs, ¿una austeridad justificada?

Fue un off-season tranquilo… muy tranquilo en las oficinas del equipo del Norte de Chicago. Ninguna adición importante, ninguna renovación a jugadores en último año de contrato, ninguna extensión a algún pelotero insignia… nada, sólo salidas. En este año, a diferencia de las últimas temporadas, el desembolso fue hecho en el sur de la Ciudad. Pero, ¿a qué se debe esto? ¿Está justificado?

Los Cubs ganaron la Serie Mundial de 2016 luego de 108 años de sequía con el aporte significativo de peloteros jóvenes desarrollados en sus granjas como Kris Bryant o Javi Baez, pero con la contribución aún mayor de jugadores adquiridos en la agencia libre durante los 3 inviernos previos.

Fue así como llegaron el eventual MVP de esa Serie Mundial, Ben Zobrist, el lanzador zurdo 4 veces All-star y 3 veces campeón mundial, Jon Lester; junto al veteranísimo y aguerrido, John Lackey. Además de la firma más ilusionante de la temporada muerta 2015-2016, la del joven de 25 años y futura super estrella, Jason Heyward por 8 años y $184MM de dólares. Con toda esta inversión, los «adorables perdedores» sobrepasaban el umbral base del impuesto al lujo por primera vez en la historia de la franquicia, aunque eso poco importó luego de ganar el último juego de Octubre.

Tras obtener el cetro, el futuro lucía prometedor. Su capitán Anthony Rizzo apenas tenía 25 años, el ganador del Novato del año y MVP de la Nacional en las dos primeras temporadas de su carrera, Kris Bryant, recién llegaba a los 24; el shortstop de moda en la liga, Addison Russell, sólo 22, y otros prospectos del equipo como Baez o Wilson Contreras tampoco superaban el cuarto de siglo. Así que el Presidente de Operaciones, Theo Epstein, decidió esta vez no hacer grandes movimientos para el 2017 confiado de que esa estructura los llevaría al «Back to Back».

Pero el 2017 no fue lo esperado. De ganar 103 juegos en la campaña anterior pasaron a ganar 92, lo suficiente para conquistar la Central de la Nacional pero siendo totalmente maniatados por los Dodgers en la Serie de Campeonato. Su ofensiva se mantuvo produciendo, anotando incluso más carreras que en 2016, pero su pitcheo abridor que ganó 89 juegos con una impresionante efectividad colectiva de 2.96 en 2016 (número 1 en ambos renglones), sólo alcanzó 64 victorias con un mediocre 4.06 de ERA en 2017. Jon Lester tuvo un año para el olvido y además envejecía, John Lackey encerraba su carrera y el Cy Young de 2015, Jake Arrieta, visitaba a la Agencia Libre para eventualmente firmar con los Phillies. Así que incluso antes de culminar la Serie Mundial de ese año, ya todos sabían hacia donde iba a estar enfocada la inversión del club.

Los Cachorros estaban decididos a reforzar su rotación para la 2018 e hicieron contrataciones en única y exclusivamente lanzadores a un gasto total que superaba los $215MM. Yu Darvish firmó un acuerdo de 6 años y $126MM, el ex-Rockie de Colorado, Tyler Chatwood firmaba por otros $38MM/3 años y Brandon Morrow también era adquirido desde la agencia libre pagando unos $21MM por 2 años. Además, los Cubs ya habían adquirido en 2017, en un intento por encarrilar la mediocre temporada de su rotación, al zurdo colombiano de sus vecinos Medias Blancas, José Quintana que se mudaba al lado norte de la ciudad con su contrato también millonario.

Pero las incorporaciones no cumplieron las grandes expectativas que se tenían. Darvish apenas si lanzó por las lesiones, Chatwood no pudo con el descontrol, Morrow no actuó más desde Julio y sólo Jon Lester sostuvo al pitcheo en la primera mitad de temporada; por lo que fue necesario ir al mercado (de nuevo) para intentar salvar la temporada y adquirieron vía cambio a Cole Hamels, absorbiendo buena parte de los $43.5MM restantes de su contrato. Sin embargo y a pesar de la gran actuación de Hamels (4-3, 2.36 ERA desde su llegada a Chicago), el equipo no pudo ganar su división quedando un juego por detrás de un equipo con un presupuesto bastante inferior, los Milwaukee Brewers, cayendo en el juego de comodines contra los Rockies y terminando así una temporada decepcionante. La nómina sujeta al Impuesto al lujo subió más de $10MM con respecto a 2017, ubicándose en $193MM, la 5ta más alta de la liga y muy cerca de alcanzar el limite base del Impuesto ($197MM)

Las contrataciones de estos dos últimos años dejaron a la franquicia con muy poca flexibilidad salarial de cara a la temporada 2019. Tres de sus peloteros jóvenes más importantes como Kris Bryant, Kyle Schwarber y Javier Baez tuvieron aumentos de salarios considerables y se ejercieron las opciones de un año de Cole Hamels por $20MM, José Quintana por $10.5MM y Pedro Strop por otros $6.25MM. Así que la nómina proyectaba a superar por mucho el CBT de $206MM.

Con todo esto, el club contaba con una rotación de casi $100MM, la más cara del beisbol, incluso por encima de equipos con potentes rotaciones como los Nationals, Astros, Dodgers y Red Sox. Sin embargo, la temporada no estaba yendo como se esperaba, no contaban con un cerrador de oficio (entre otras cosas por la lesión de Brandon Morrow) y eran de los peores equipos en la liga en oportunidades de salvados desperdiciados (12) con una efectividad por encima de 4.00 entre sus relevistas, así que tuvieron que añadir desde la Agencia Libre al cerrador Craig Kimbrel por $14.33MM de salario promedio anual (AAV) en un intento por formar un equipo campeón en el último año de contrato de su manager, Joe Maddon.

Lamentablemente para los de Chicago, el año terminó incluso peor que el pasado, fueron terceros en la División con 84 ganados, su peor registro registro desde 2014 y no jugando en octubre por primera vez en 5 temporadas. La multimillonaria rotación pudo ganar apenas 51 juegos con 4.18 de ERA, ambos registros comparables a los de ese 2014 cuando se combinaron para 50 victorias y 4.11 de ERA con abridores de la talla de Edwin Jackson o Travis Wood. Entre Darvish, Hamels y Lester, sus 3 principales abridores, dejaron un balance de 26-25 con 4.10 de EFE, mientras que Chatwood y sus $12.66MM de salario fueron limitados a sólo 5 aperturas en el año antes de ser pasado al bullpen.

Este fracaso se produjo teniendo la segunda mayor nómina de la liga por detrás de los Medias Rojas, superando por casi $30MM el limite base del CBT, convirtiéndose así en ofensores por segunda vez en su historia y teniendo que pagar una multa de unos $7.6MM. Lo que llevó a los dueños del equipo, la familia Ricketts, a reconsiderar el presupuesto y a establecer algunas restricciones en el gasto.

Tom Ricketts, Presidente del equipo, llegó a declarar que «la correlación entre ganar y gastar no es tan fuerte como nos hubiese gustado que sea… (en 2019) gastamos más que todos los equipos que llegaron al playoffs, incluso más que un par de ellos combinados… no podemos comprar un equipo, tenemos que construirlo… el impuesto al lujo no es sólo una penalidad, es una penalidad financiera que crece año a año hasta que luego se convierte en una penalidad de jugadores, lo cual tienes que evitar». Estas declaraciones dejaron claras las intenciones del equipo desde el punto de vista financiero para los próximos dos años.

AñoVictoriasNómina Roster de 40$ Gastados/ VictoriasResultado en Playoffs
201597$154,907,624$1,596,985.81Perdió en Serie de Campeonato
2016103$205,917,980$1,999,203.69Ganó Serie Mundial
201792$183,310,943$1,992,510.25Perdió en Serie de Campeonato
201895$193,316,649$2,034,912.09Perdió Juego de Comodín
201984$237,199,519$2,823,803.80No jugó Playoffs
Tabla muestra los $ gastados por el equipo y el numero de victorias por año

Tal como declaró Ricketts y como se ve en la tabla anterior, el equipo cada año posterior al titulo, gastó más por cada victoria lograda y cada año avanzaba menos en los playoffs, incluso no clasificando en 2019. En ese sentido, el objetivo es claro: caer por debajo del limite del CBT este año o el próximo para limpiar el historial de penalidades y reconstruir el equipo a partir de allí.

De esta forma, no renovaron los contratos de ninguno de los agentes libres irrestrictos para 2020 como Brandon Kintzler, Pedro Strop o Nick Castellanos, a pesar de la gran segunda mitad que tuvo este último desde que fue adquirido desde Detroit. Tampoco ofrecieron la Oferta Calificada a Cole Hamels ni a un favorito de la afición como Ben Zobrist. Addison Russell ni siquiera fue licitado y tras no ser reclamado en waivers, se declaró Agente Libre. Mucho menos se ejecutaron las opciones de contrato de Brandon Morrow, Derek Holland o Kendall Graveman. En un invierno tan movido en la liga, los únicos contratos de liga mayor firmados por el equipo fueron los del Jardinero Steven Souza por $1MM/1año y Jeremy Jeffress por 1 año y $850,000.

Con toda esta austeridad, la nómina del equipo sujeta a impuesto proyectada a fin de temporada disminuyó hasta $212MM, $25MM menos que la del año pasado pero aún incurriendo en una penalidad de alrededor de $1MM, por lo que no es de extrañar que si a mitad de año las cosas no marchan de la forma esperada, la organización piense en cambiar a algunos de sus peloteros con mayor salario. José Quintana entra en su último año de contrato y devengará un salario de $11.5MM, Kyle Hendricks, quien firmó una extensión hasta 2024 por $55.5MM, también es una pieza muy apetecible en el mercado. Pero el jugador por el que podrían obtener un mejor retorno es Kris Bryant. El 3B tendrá un sueldo de $18.6MM y estará bajo el control del club que lo tome hasta después de la campaña 2021, cuando se convertirá en Agente Libre.

El equipo es aún joven, talentoso y para muchos el favorito a llevarse una débil División Central de la Nacional, pero está claro que no incurrirán en grandes desembolsos en el futuro cercano, especialmente, tras los errores cometidos en los últimos años, lo que reducirá las opciones del equipo de llegar a otra Serie Mundial. Para 2021, la gerencia podrá tener mayor maniobrabilidad en su presupuesto, algunos veteranos como Jon Lester se convertirán en agentes libres y el equipo tendrá espacio suficiente para intentar las extensiones de Bryant, Rizzo y Baez; o para adquirir a alguno de los Agentes Libre más cotizados de la liga del próximo año como George Springer, Mookie Betts o Marcus Semien.

Y ustedes ¿Qué opinan? ¿Hacen bien los Cubs en aplicar esta política de austeridad? ¿O consideran que deberían realizar algún movimiento que les permita ganar ahora? ¿Cómo ven sus posibilidades para la próxima campaña?

Gracias por la atención y espero sus comentarios con respecto a estos Cubs versión 2020!!

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