Seattle Mariners: una tragedia de casi dos décadas

El 22 de octubre de 2001, Mariano Rivera retiraba a Mike Cameron con linea al Right Field y los Yankees acababan con la temporada de ensueño de los «Super» Marineros de Seattle de los 116 triunfos en el 5to juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Fue un momento devastador para la franquicia del Estado de Washington pero el futuro era promisorio y todo presagiaba a que una dinastía acababa de llegar para dominar la liga. Sólo que ese instante en el Yankee Stadium fue el último que viviría la organización en una serie de Octubre.

Se suponía que este equipo se cansaría de ganar títulos divisionales, campeonatos de la liga Americana y participaciones en Series Mundiales en los años siguientes. Contaban con el fenómeno del momento, además de Novato del Año y Jugador más valioso, Ichiro Suzuki. Un joven lanzador desconocido como Freddy Garcia se consolidaba como uno de los mejores abridores de la liga. Carlos Guillén comenzaba a mostrar todas las condiciones que proyectaba cuando fue la pieza clave en el cambio (junto con el propio Garcia) que llevó, al hasta la fecha Cy Young y 5 veces All-Star , Randy Johnson a los Astros de Houston. Peloteros como David Bell y Mike Cameron venían de culminar el mejor año de sus carreras y llegaban al pico de su rendimiento a los 28 años de edad. Mientras que los experimentados John Olerud y Brett Boone se juntaron para batear 58 jonrones e impulsar 236 carreras en esa temporada.

Sin embargo, la historia no fue así; y luego de dos años decepcionantes donde, a pesar de ganar una cifra respetable de encuentros, no pudieron superar ni a los Atléticos de la Racha de 20 victorias consecutivas ni a los Angels campeones de la Serie Mundial, el club fue al colapso. Poca inversión, falta de movimientos para reforzar al equipo, pérdida de peloteros claves como el lanzador Aaron Sele o el 3B David Bell, además del notable declive de una de las leyendas del club, Edgar Martinez y el bajo rendimiento de las nuevas incorporaciones impidieron a la franquicia alcanzar de nuevo la postemporada en 2002 o 2003.

Al final de la campaña de 2003, el Gerente General Pat Gillick, quien llegó en el año 2000 y confeccionó al mejor equipo de la historia de la franquicia, decidió renunciar a su cargo y comenzarían los años más oscuros de la historia de la Organización. En 4 años bajo su dirección, los Marineros pasaron de ganar menos de 80 juegos en el 98 y en el 99 a no bajar de las 90 victorias entre 2000 y 2004, y alcanzando las Series de Campeonato en sus dos primeras temporadas.

Gillick fue conocido por ejecutar el cambio que envió a su jugador franquicia, Ken Griffey, Jr. a los Reds por el jardinero Mike Cameron, pero también hay que recordar que perdió a Alex Rodriguez en la agencia libre durante la temporada muerta del 2001, por lo que afrontaba el inicio de su pasantía por Seattle sin los dos principales referentes del equipo. En su lugar, trajo a varios peloteros por encima del promedio a un costo mucho menor de lo que representaban Griffey y Rodriguez. Así llegaron el 2B Bret Boone, al relevista multi-ganador de Series Mundiales, Jeff Nelson y un ex-campeón bate como el inicialista John Olerud.

Durante los años de Gillick (2000 y 2003) ningún equipo obtuvo más triunfos (393), ni siquiera los poderosos Yankees que fueron a tres Series Mundiales ni los Bravos de Atlanta con sus lanzadores futuros salón de la fama. La nomina del equipo fue la 9na de toda la liga y entre los equipos que ganaron más de 350 juegos (88 juegos por año) sólo los Atleticos del «Moneyball» y los Giants de Bonds tuvieron una mejor relación de costo de nómina por victoria ($/victoria), lo que muestra la capacidad de Pat Gillick para evaluar y desarrollar talento, así como su habilidad para confeccionar equipos ganadores, tal como lo hizo durante su etapa con los Blue Jays.

Lo que luego se vivió en la franquicia fue un ejemplo de despropósito de gestión y liderazgo que será recordado por siempre en la historia del Beisbol.

Los años más Oscuros (2004-2008)

A Gillick lo sustituiría Bill Bavasi, quien había sido Gerente General de los Angels entre el 94-99 y se desempeñaba como Director de Formación de Peloteros de los Dodgers, y sólo al llegar quiso hacer sentir su presencia. En el offseason, además de dejar escapar como agente libre a Mike Cameron, que había sido uno de los pilares del equipo, decidió cambiar a Carlos Guillén a Detroit, donde se convertiría en consecuente All-Star, y a mitad de temporada, negoció a Freddy Garcia para los White Sox.

Así Bavasi lograba su primer objetivo, desmantelar todo lo que dejó Gillick para armar su propio equipo, pero en consecuencia, los Marineros sólo ganarían 63 juegos en 2004, la 3era peor cantidad de la franquicia desde que se estrenó en la liga por el año 1977. Una caída de 30 juegos en relación a los dos años previos y de 55 con respecto a la campaña histórica de 2001 que había ocurrido apenas 3 temporadas atrás .

Pero la directiva, representada por Howard Lincoln (CEO de Nintendo America, propietarios del equipo), tenía muchísima confianza en el plan de Bavasi y dio luz verde para realizar grandes desembolsos, incluso mucho mayores que los hechos durante los años ganadores de Gillick.

Por lo que en 2005, logran atar a uno de los Agentes Libres mejor cotizados, Adrian Beltré por 5 años y $64 millones. La Joven estrella dominicana venía de ser segundo en el más valioso de la Nacional con los Dodgers en 2004, luego de batear para .334 con 48Hrs y 121 RBIs a los 25 años de edad. Y añadirían al Slugger Richie Sexson, que venía de conectar casi 40 jonrones por temporada entre 2001-2003, por otros $50 millones y 4 años, para armar una potente pareja en el medio de la alineación.

Sin embargo, Beltré tendría el peor año de su carrera, Bret Boone tuvo un año para el olvido y sería negociado en Julio luego de 6 temporadas magnificas con el conjunto y el resto de la ofensiva se combinó para terminar últimos en la Liga Americana en Average, Carreras Anotadas, OBP y SLG. El equipo apenas mejoró en 6 juegos el desastre de 2004 y terminó con récord de 69-93.

Las inversiones continuaron en 2006 y 2007 y sus principales contrataciones fueron un par de veteranos con éxitos en el pasado como Carl Everett y Jeff Weaver a través de contratos millonarios de 1 año de duración, sin embargo, ninguno funcionó. Everett seria liberado en julio de 2006 cuando bateaba .211 y Weaver terminó la 2007 con efectividad por encima de los 6.00. A pesar de estos movimientos erráticos, el equipo se las ingenió para ganar 88 juegos en 2007, aún lejos de la punta de la División Oeste ocupada por los Angels o del Wild Card que se llevaron los Yankees.

Pero el punto más bajo llegaría en 2008, donde volvieron a recaer y solo pudieron obtener 61 triunfos (su número más bajo de victorias desde el año 82) y lo que llevó al despido de Bavasi en medio de la campaña cuando el equipo acumulaba apenas 25 ganados en 71 encuentros.

Ninguna de las contrataciones de Bavasi funcionó e incluso Adrian Beltré tuvo los peores 5 años de su carrera. El dominicano en ese período apenas bateó para .266 de promedio (.286 de por vida) y no tuvo ni una temporada de +30 Hrs o +100RBIs. Carlos Silva que llegó en ese 2008 por $48 millones tuvo récord de 5-18 con 6.91 de Efectividad durante poco más de un año en Seattle, mientras que Jarrod Washburn perdió casi 15 juegos por temporada entre 2006 y 2008, luego de firmar por $37 millones en 2006. La última gran transacción de la nefasta gerencia de Bavasi fue el cambio donde obtuvo al zurdo Erik Bedard desde Baltimore a cambio del prospecto número 1 del equipo, Adam Jones. Bedard no completó ni 90 innings por temporada en ninguno de los 3 años con el equipo y Jones se convertiría en el capitán y máxima estrella de los Orioles.

Seattle terminaría con 450 derrotas en esos 5 años (casi 200 más que las acumuladas con Gillick), el 4to peor equipo de la liga. Esto a pesar de contar con la octava nómina más elevada, muy por encima de otros conjuntos que participaron en las Series Mundiales de esos años como St.Louis (2004 y 2006), Houston (2005), Detroit (2006), Colorado (2007), Tampa Bay o Philadelphia (2008).

El 2008 fue histórico para la organización al convertirse en el primer equipo en perder más de 100 juegos teniendo una nómina superior a los $100 millones ($118 Millones). De hecho, desde 2000 hasta 2008, mientras que la nómina del equipo fue creciendo anualmente hasta llegar al doble del valor, las victorias fueron disminuyendo año a año .

En el periodo de 5 temporadas que va entre 2004 y 2008, el equipo obtuvo 34 victorias menos que las logradas en las 4 previas bajo el comando de Gillick, fue el único equipo de la liga que obtuvo menos triunfos en el último periodo de 5 años que en el lapso previo de 4.

Zduriencik: Etapa de Reconstrucción?… (2009-2015)

Acaba la peor gestión de la historia reciente del equipo y para tomar el cargo de General Manager, los directivos ponen sus ojos en Jack Zduriencik, uno de los ejecutivos más reconocidos del momento y que acababa de ser premiado como el «ejecutivo del año» en 2008 por su trabajo como Director de Scouting y Asistente a la Gerencia General de los Brewers que llegaron a su primera postemporada en 26 años. Zduriencik, además, era alabado en el beisbol por su capacidad para evaluar, captar y desarrollar talento joven. Algunos de los nombres seleccionados por Zduriencik en el draft durante su periplo en Milwaukee fueron Prince Fielder, Rickie Weeks y Ryan Braun, todos All-Stars y que rindieron frutos para la franquicia. Su perfil parecía ajustarse a lo que requería Seattle: un proyecto a largo plazo con base en jugadores formados en las granjas del equipo y donde los grandes desembolsos no sean la constante como lo fue en años anteriores.

Las cosas comenzaron bien, su registro del 2009 fue alentador. El equipo consiguió 85 victorias y redujeron su nómina en casi $20M de dólares, lo que significó una mejora representativa en su tasa de $/victoria que pasó de $1.9M en 2008 a $1.2M en 2009. Además, se realizaron movimientos que mejoraron visiblemente al equipo como fue la llegada del outfielder Franklin Gutierrez, quien lideró al equipo en WAR en aquella temporada, y del 3B Russell Branyan que conectaría 31 Jonrones en su primer año. Aunque lo más positivo de la campaña fue sin duda, la consolidación de Félix Hernández como superestrella en una temporada en la cual finalizó segundo en la votación del Cy Young. La temporada también marcó el regreso de un ya bastante veterano Ken Griffey Jr. luego de 9 años desde su traspaso a Cincinatti.

Pero, lamentablemente, todo el progreso de 2009 se esfumó con un 2010 para el olvido. Adrian Beltré no renovaría su contrato y su paso por Seattle culminaba sin pena ni gloria. Para suplir su ausencia, Zduriencik iría por los servicios del rapidísimo y habilidoso bateador proveniente de los Angels, Chone Figgins por 4 años y $36M, ésta sería recordada como una de las peores contrataciones de la historia del equipo. Figgins apenas conectó 4 jonrones y empujó 61 carreras en sus 3 temporadas como Marinero y el equipo decidió darlo de baja antes del inicio de su último año de contrato luego de un 2011 y un 2012 desastrosos donde bateó para un «Astronómico» .185 de promedio.

Ademas de Figgins, también adquirirían al ganador del Cy Young, Cliff Lee via cambio desde Philadelphia con la intención de armar una dupla de Aces con Félix Hernández. Ese experimento duró menos de 4 meses pues Lee sería negociado en julio del mismo año a su rival de división y contendiente al titulo, los Rangers de Texas, en medio de una campaña donde la ofensiva terminó con los peores registros ofensivos de toda la liga Americana en Promedio de bateo, Slugging, Imparables y extrabases, y que acabaría con el equipo apenas ganando 61 juegos y con el despido de su manager, Don Wakamatsu.

No todo fue negativo en 2010, su pitcheo continuó con la buena actuación de 2009, terminaron con la tercera mejor efectividad de la Liga Americana y Hernández llegaba al pico de su carrera al ganar su primer Cy Young a sus 24 años de edad. Así que para las siguientes temporadas, los enfoques de la Gerencia deberían estar en reforzar la paupérrima ofensiva y mantener el núcleo de lanzadores.

Pero Zduriencik tenía otra opinión y desarrolló un plan para reducir su nómina a niveles mínimos mientras daba oportunidad a los principales prospectos de la organización. Ichiro Suzuki sería cambiado a los Yankees en 2012 luego de 12 años con el equipo y las más recientes escogencias del draft como Dustin Ackley, Brad Miller, Mike Zunino y Kyle Seager harían su debut durante los próximos 3 años. A estos jóvenes se les sumaban una serie de veteranos que intentaban reimpulsar sus carreras como Corey Hart, Raul Ibanez o Kendrys Morales, con el intento de mejorar los registros de bateo del equipo. Sin embargo, y como fue constante en todos estos años, la ofensiva nunca reaccionó y entre 2009-2013, el equipo terminó con la menor cantidad de carreras anotadas en toda la liga (menos de 3000, apenas 3.64 carreras por juego), además de registrar el más bajo promedio colectivo, el peor Porcentaje de Embasados y el peor Slugging entre todos los 30 equipos; mientras que el pitcheo, por su parte, obtuvo la cuarta menor Efectividad y el segundo mejor WHIP de la Liga Americana en el mismo tramo.

En ese escenario, Las temporadas 11-12-13 terminarían con 67, 75 y 71 victorias respectivamente, peor registro de la división Oeste, aunque con una disminución significativa del payroll y con mucho talento en las granjas a punto de causar un impacto en la liga… O eso al menos era lo que decía Zdurencik.

Para 2014, la directiva estaba dispuesta a flexibilizar el presupuesto y a liberar recursos para aumentar la calidad del equipo pues confiaban en el plan de 5 años de Zdurienik (sí, no les quedó más que confiar también en Zdurienik). Así que con espacio suficiente en nómina, se concreta un movimiento sorprendente y controversial en el offseason de 2014 cuando firman por 10 años y $240 millones al segundo base superestrella, Robinson Canó.

El impacto fue inmediato y el equipo gana 87 juegos, su mejor registro desde 2007 y quedando a un juego por detrás del segundo puesto del Wild Card ocupado por los Atléticos, lo que hubiese significado su primera postemporada desde 2001.

A la mejor rotación de la Liga Americana liderada por Félix, que nuevamente puso números de Cy Young, y por el japonés Hishashi Iwakima, que ganó otros 15 juegos, se le sumó una ofensiva que, sin una actuación asombrosa, dejó de ser la peor en todas las estadisticas de bateo de la Liga Americana. Canó acabó 5to en la votación del MVP, mientras que Kyle Seager se consolidó como futuro jugador franquicia.

Esto reactiva las esperanzas de la organización y lleva a un aumento significativo de sus inversiones para el 2015. La nómina pasa de poco más de $80M en 2014 a colocarse cerca de los $120M. El propio Zduriencik es renovado, Kyle Seager firma un contrato de 7 años y $100M, Félix Hernández pasa a ganar $25M en el tercer año de su contrato y adquieren a uno de los agentes libres más cotizados del Mercado, el dominicano Nelson Cruz por 4 años y $57M para formar junto a Canó una pareja formidable que mejoraría, finalmente, los números ofensivos del equipo.

En el papel era un equipo temible, las páginas especializadas como ESPN o Sports Illustrated lo colocaban el favorito a llevarse el Oeste de la Liga Americana. Pero todo ese optimismo del Spring Training se desvaneció rapidamente y Zduriencik era despedido en medio de otra temporada desastrosa en la que el equipo jugaba para 10 juegos por debajo de .500 y bien lejos de las posiciones de Playoffs.

Así concluyó la etapa de Zduriencik, con el 4to peor récord de la liga en su estadía de casi 7 años en la oficinas de Seattle (505 G y 565 P) y con sólo uno de sus jugadores drafteados, convertido en All- Star, Kyle Seager. Pocos éxitos para el hombre que llegó para fortalecer unas granjas debilitadas y a reconstruir a un equipo en las ruinas. Su gestión se vió marcada por la alta rotación de Managers (hasta 3 managers en 7 temporadas) y por los constantes cambios de estrategias, pasó de tener un enfoque agresivo entre 2009 y 2010, a ser un equipo en reconstrucción entre 2011 y 2013 para luego realizar un intento desorganizado por lograr la ansiada clasificación. Apenas logró 3 victorias anuales más que Bavasi aunque, eso sí, con una nómina menor. Sin duda, otro fracaso estruendoso en las oficinas de Seattle.

¿Una nueva Esperanza? (2016-2019)

Para la temporada 2016, luego de 15 años espantosos, el equipo decide contratar a otro ex-gerente general de los Angels, Jerry Dipoto, para intentar cambiar el curso de las cosas. Para la directiva, Dipoto era el indicado por su alto conocimiento de las herramientas analíticas que, además, combina con su amplia experiencia como pelotero y scout.

Dipoto es un ejecutivo agresivo a la hora de realizar los cambios y a pocos días de tomar el mando, decidió modificar la estructura del equipo. Salió de peloteros que fueron parte importante de los rosters de Zdurienik y adquirió a otros con cierto recorrido en la liga como el Slugger Adam Lind, el lanzador zurdo Wade Miley y el outfielder Leonys Martin. Además, trajo en la agencia libre a Steve Cishek, a Nick Vincent vía cambio y haría debutar al futuro cerrador del equipo, Edwin Diaz para conformar un bullpen tremendo que acabaría con la 5ta mejor efectividad y la 3ra mayor cantidad de salvados de la liga americana.

Robinson Canó tendría un gran 2016, uno de los mejores años de su carrera al batear para .298 con 39HRs y 103RBIs y se combinaría con Nelson Cruz (43) y Kyle Seager (30) para conectar 112 jonrones, más que cualquier otro trio en la liga. Y la ofensiva tendría los mejores registros de los últimos 10 años, terminando 3ros en Carreras Anotadas y 2dos en Jonrones conectados. Sin embargo, Felix Hernandez mostraría los primeros signos de declive y lanzadores como Tajuan Walker y Wade Miley no cumplieron las expectativas. Volverían a quedar cortos a pesar de ganar 86 encuentros pero parecía que el equipo comenzaba a mostrar signos de mejora evidentes

Con el efecto del año anterior, Dipoto decide realizar movimientos aún más audaces y encarece la nómina de cara a la temporada 2017. Trae al Infielder Jean Segura, de gran campaña 2016 y a cambio envía al inconsistente Tajuan Walker y al joven talento dominicano Ketel Marte a Arizona. Pero, realiza un par de movimientos bastante desafortunados: trae a Yovani Gallardo desde los Orioles y a Drew Smily desde Tampa Bay a cambio de dos jóvenes con proyección como Mallex Smith y Ryan Yarbrough. Gallardo acaba la campaña con 10 derrotas y 5.72 de efectividad y Smily no pichó un inning con el equipo al someterse a una cirugía Tommy John a poco de comenzar la temporada.

Al contrario de lo vivido en la época de Zdurienik, la ofensiva produjo pero su pitcheo abridor tuvo un rendimiento irregular y terminó con la 9na peor efectividad de la liga americana. De nuevo, otro récord negativo, otro año sin postemporada.

El 2018 estaría marcado por la suspensión de Robinson Canó por uso de sustancias prohibidas y por las temporadas mediocres de los abridores Felix Hernandez y Mike Leake, a quien los marineros adquirieron desde St Louis en 2017 absorbiendo $36 millones de su contrato durante el último tramo de la pelea por la postemporada. Aunque también hubo actuaciones estelares del jardinero Mitch Haniger (adquirido también en el cambio de Segura), del cerrador Edwin Diaz quien salvó 57 juegos, y nuevamente de Nelson Cruz que conectó 35 o más jonrones en todas sus 4 temporadas con el equipo.

La cantidad de victorias en 2018 sería la mayor desde aquellos años de Gillick (89 triunfos) pero realmente nunca compitieron y acabaron a 14 juegos de Houston en el Oeste y a 8 de los puestos de acceso al comodín. Esta incapacidad para competirle la división a los Astros y Atleticos, hizo que Dipoto decidiera dar un paso atrás e iniciar una nueva reconstrucción con el objetivo de armar un equipo competitivo en los próximos 5 años, fortalecer las granjas y flexibilizar la nómina.

Así Dipoto, en un invierno 2018-2019 bien movido donde realizó hasta 8 cambios, se desprendió de algunos jugadores claves del equipo. James Paxton fue enviado a los Yankees, Canó y Diaz fueron enviados a los Mets, Jean Segura a Philadelphia y Nelson Cruz no seria retenido y se iría libre a Minnesota; ya en el medio de la temporada Mike Leake fue enviado a Arizona. También trajo a Carlos Santana, Anthony Swarzak, Jay Bruce, Edwin Encarnación y Domingo Santana; y ya ninguno continúa con el equipo. El primer año del experimento terminó con 94 derrotas, 21 más que 2018 y marcó el fin de uno de los más grandes jugadores de la franquicia, Felix Hernandez.

En este offseason 2019-2020, Dipoto estuvo bastante tranquilo, no realizó ninguna contratación importante en la agencia libre y apenas hizo un par de cambios menores, así que se espera otra temporada deprimente en el T-Mobile Park en 2020.

Los Marineros son el equipo con la mayor cantidad de tiempo sin jugar un juego de postemporada en toda la liga, el único sin disputar ni siquiera un juego de Serie Mundial en su historia y peor aún, sin ninguna esperanza de que esto cambiará en los próximos años. Ha sido un equipo sin rumbo, con un liderazgo perdido y con poca producción de sus granjas . Las decisiones han sido nefastas y la organización parece vivir en una eterna reconstrucción. Desde 2004, sólo 4 equipos (Miami, Pittsburgh, Baltimore y Kansas City) tienen más derrotas que Seattle con la diferencia de que estas franquicias manejan nóminas muchísimo menores y TODAS han podido jugar algún juego de playoff, incluso han ganado una que otra serie mundial. Otros equipos como Oakland, Tampa Bay, Cleveland, Texas o Atlanta con inversiones inteligentes, cambios acertados y el desarrollo de peloteros en sus granjas acumulan muchos más éxitos que Seattle a pesar de gastar, en algunos casos, la mitad de dinero.

Los años pasan y la tragedia continúa, los fanáticos comienzan a desesperarse y no creen que Dipoto sea el indicado. Veremos qué termina ocurriendo.

3 comentarios sobre “Seattle Mariners: una tragedia de casi dos décadas

  1. La verdad que no conozco algún otro movimiento especial dado por Seattle para enderezar el barco. Ha hecho de todo y no ha tenido suerte, cuando logra armar un trabuco, algunas de las piezas se le cae. Y tal vez es lo que indicas en tu blog; hace falta confiar mas en su granja, tal vez hay que invertir mas en su escuela y hacerse de un semillero de peloteros que le permita confeccionar una nomina y porque no negociar con otros equipos. Soy de los que creo que un equipo de baseball debe gozar de buenos lanzadores, un equipo rápido, motivado y hacer las jugadas chiquitas. De que valer tener un bateador de poder si este se embasa una vez a la cuaresma y se poncha con relativa facilidad.

    Muy buen articulo y ojala Seattle arranque, por el bien de su fanaticada..

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    1. Muchas gracias, Carlos! Las selecciones de draft y las firmas internacionales tampoco han resultado, quizás se deba a un scouting errático o a fallas en el desarrollo de los peloteros. El T-Mobile Park es un estadio de lanzadores y quizás los esfuerzos deban ser enfocados en fortalecer esa área; además contratar peloteros de pelota pequeña, con buen contacto, capaces de embasarse constantemente y defensivamente preparados; dejar de lado la contratación de Sluggers con el fin de equipararse al resto de la liga en Carreras Anotadas.

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