Astros de Houston: Historia de un «Tanking»

Unos años antes de que se convirtieran en el equipo más odiado del beisbol, los Astros ya eran acusados de llegar al éxito a través de una práctica polémica y que coquetea con lo antiético: el «Tanking». O dicho de otra forma para quien no esté familiarizado con el término, perder deliberadamente durante una o varias temporadas para obtener escogencias más altas en el draft, disminuir costos operativos, aumentar flexibilidad en nómina y beneficiarse de las políticas del plan de repartición de ingresos. Para muchos, Houston fue el precursor de esta idea y su presidente junto a su antiguo Gerente General, Jeff Luhnow, las mentes brillantes que ejecutaron el plan a la perfección. Pero, ¿Cómo fue este proceso? ¿Inició realmente bajo esta administración?.

Muchos consideran que Houston comenzó con esta estrategia desde que Jim Crane asumiera como dueño en la temporada 2012 tras comprar al equipo por $680 millones a Drayton McLane, un multimillonario empresario tejano que había adquirido a la franquicia en el año 93 por apenas $117 millones y la condujo a su época más gloriosa hasta ese momento, donde se mudaron del vetusto Astrodome al modernisimo Enron Field, consiguieron 4 títulos divisionales entre el 96-2001 y llegaron a su primera Serie Mundial en más de 40 años de historia; pero esta aseveración no es del todo cierta. Veamos.

Después de alcanzar las series de campeonato de la Liga Nacional en 2004 y 2005, incluso cayendo en la Serie Mundial de 2005 ante los Medias Blancas de Chicago, el Gerente General de entonces, Tim Purpura creyó que era momento de seguir invirtiendo para intentar prolongar el éxito reciente del equipo, lograr el deseado campeonato mundial y hacer la transición hacia una era post-Bagwell y Biggio, los dos más grandes ídolos de la organización que se acercaban al retiro, lo más fluida posible.

Fue así que aumentarían la nómina en más de 20% con respecto a los dos años previos. Roger Clemens sería renovado por un año más y $12 millones, Andy Pettite entraría al ultimo año de su contrato ganando otros 16, mientras que Roy Oswalt y Lance Berkman firmaban sendas extensiones de contrato por 5 años y $75 millones. De ser la nómina número 12 global en 2005 pasó a ser la 5ta más alta de la Liga Americana , sólo por detrás de equipos como los Yankees, Red Sox, White Sox y Angels.

Lamentablemente, los resultados no fueron los esperados y el equipo no lograría trascender, quedando por detrás de los eventuales campeones de la Serie Mundial, los Cardenales de San Luis, tan sólo 1.5 juegos por detrás en la División Central de la Nacional. Esa sería la ultima vez en los próximos 10 años que el equipo competiría por un puesto en Octubre.

En 2007, ya no tendrían el peso de los salarios de Clemens y Pettite que regresarían como agentes libres a los Yankees, y los suplirían con un par de desconocidos y de paso nefasto por la franquicia. El primero fue Woody Williams, adquirido desde la agencia libre con 40 años de edad y el otro Jason Jennings, antiguo ganador del novato del año en la Liga Nacional en 2002 y adquirido vía cambio desde Colorado. Entre ambos dejarían récord de 10 ganados y 24 perdidos con «inefectividad» de 5.67 percibiendo más de $5 millones cada uno.

También completarían la firma del jardinero Carlos Lee por 6 años y $100 millones de dólares, el contrato más alto de la historia de la franquicia, para intentar llenar el vacío dejado por el futuro Salón de la Fama Jeff Bagwell, retirado en esa temporada. Lee y Berkman produjeron más de 30 jonrones y 100 RBIs pero el pitcheo fue lamentable, quedando con la 9na peor efectividad de la liga y siendo eliminados prácticamente en Mayo después de una seguidilla de 10 derrotas consecutivas.

Las consecuencias de esta terrible temporada, su peor desde el año 2000, fueron contundentes. Purpura y Garner serían separados de sus cargos como GM y manager respectivamente, y sustituidos por Ed Wade y Cecil Cooper para el inicio de una nueva era.

Wade no se alejaría mucho de la estrategia de su predecesor y continuaría con un fuerte desembolso para intentar mantener al equipo en la pelea. Primero, firmaba al camarero japonés y pieza determinante en los sorprendentes Rockies de 2007, Kazuo Matsui por 3 años y $16.5 millones, para luego adquirir a través de dos bombazos de mercado al cerrador José Valverde desde Arizona y al campocorto y antiguo ganador del MVP, Miguel Tejada por un total de 8 prospectos. Entre Valverde y Tejada, los Astros pagarían $20 millones en 2008 y $23 más en 2009 y a pesar de presentar una notable mejoría con respecto a 2007 ganando 86 juegos, terminarían en el tercer lugar de la División y lejos de los campeones, Chicago Cubs.

Ese ímpetu se detuvo en 2009. Apenas traerían a algunos veteranos como Mike Hampton para una segunda etapa con el equipo, a Aaron Boone para su última temporada en las mayores y a Ivan Rodriguez en su regreso al Estado de Texas. Peloteros jóvenes como Hunter Pence, Michael Bourn y el lanzador Wandy Rodriguez cobraban protagonismo mientras que los más veteranos y con mayores salarios tenían rendimientos decepcionantes. Tejada y Lee acumulaban un bWAR de 1.9 cada uno y Bourn, recibiendo apenas $434,500, conseguía un WAR de 5.0 por si sólo. Sería la primera vez en la historia de la franquicia que superarían los $100 millones en nómina y solo les alcanzaría para ganar 74 juegos, penúltimos en el centro del viejo circuito y lejos del nivel alcanzado durante los primeros años del ahora llamado, Minute Maid Park.

Salario en $ 2009 vs WAR de Baseball Reference.

Esta temporada marcaría el fin de los gloriosos años de las «Abejas Asesinas o Killer B’s» como se conocía al trio de bateadores formados por Craig Biggio, Jeff Bagwell y Lance Berkman y daría comienzo a la época más oscura de la historia de la franquicia donde registrarían algo que ni siquiera en sus primeros años como Astros sufrirían: acumular más de 400 derrotas en 4 temporadas.

Después de la 2009, los contratos de Valverde y Tejada llegarían a su fin y para 2010 el equipo no haría ninguna contratación de peso como venía siendo costumbre desde 2003. Sólo se harían de los servicios del ya veterano Pedro Feliz y del cerrador Brandon Lyon. Además Bourn y Pence llegaban a sus primeros años de arbitraje y recibían sus primeros contratos millonarios. Sin embargo y luego de un arranque de 8 derrotas consecutivas y únicamente 36 triunfos en 90 compromisos, el equipo estaba totalmente fuera de competencia, por lo que Wade daría inicio a la reconstrucción, tan sólo dos años y medio después de su llegada.

Sus primeras acciones serían los traspasos de dos de los peloteros más allegados a la afición pero con salarios elevados y muy apetecibles en el mercado: Roy Oswalt y Lance Berkman. A Oswalt lo enviaría a Philadelphia donde conformaría aquella tremenda rotación con Roy Halladay, Cole Hamels y Cliff Lee, mientras que a Berkman lo traspasaría a los Yankees en su ultimo año de contrato. Con estos movimientos, sólo Carlos Lee ($19M), del cual no podían librarse por el pobre mercado del panameño, cobraba más de $10 millones y aquella nómina que se medía con la de los Yankees o Red Sox entre 2006 y 2009 pasaría ahora a codearse con la de los Atléticos, Marlins o Indios.

Entre los años 2001 y 2005, los Astros ganarían un total de 445 encuentros, casi 90 por temporada, jugarían los playoffs en 3 de 5 campañas y conseguiría dos visitas a las Series de Campeonato y una a la Serie Mundial, con una nómina menor a $70 millones en promedio. En contraste, durante los siguientes 4 años, entre 2006 y 2009, el club lograría menos de 80 victorias por año, sin disputar ningún encuentro en Octubre y a pesar de aumentar su nómina anual en más del 30%.

En círculo rojo, Serie Mundial de 2005.

Esta combinación de alta inversión y pocos resultados puso en apuros a las finanzas de un equipo manejado por una entidad familiar como era el caso del grupo de McLane e hijos. Si bien los ingresos del equipo se incrementaron del 2005 al 2006, el resto de gastos incluyendo nómina, también lo hicieron, dejando al equipo con una ganancia 40% menor a la de la campaña anterior. Una caída leve pero continuada del lucro se mantendría por los próximos dos años, hasta que en 2009 el margen de ganancia se había reducido a apenas $7.1 millones, tan sólo un 25% de su mayor registro histórico de $30.2M en 2005, el año de la Serie Mundial.

De esta forma en Noviembre de 2010, Drayton McLane, ya con 75 años, colocaba oficialmente en venta a la franquicia luego de casi 20 años al mando, argumentando razones personales y cansancio. Jim Crane, un empresario de Houston con negocios en el área de logística y quien llegó a tener un acuerdo de palabra para adquirir al equipo después de la temporada 2008, era el principal candidato para convertirse en el nuevo dueño club.

Sin embargo, algunos dueños de la liga no estaban a favor de permitir que Crane se hiciera propietario de los Astros argumentando que el empresario ya había enfrentado en el pasado denuncias de intolerancia, sexismo y discriminación en sus compañías, y acusado de haber defraudado al gobierno de los Estados Unidos por fijación de precios durante la guerra de Irak. Además Crane, ya había intentado adquirir a los Cubs en 2008 y a los Rangers en 2010 y en ambas oportunidades perdió ante mejores ofertas.

Este escepticismo sobre el historial de Crane hizo que la aprobación por parte de la MLB se retrasase y el cambio de timón no terminara de concretarse. Así que durante toda la temporada 2011, McLane y el Gerente General, Ed Wade, continuarían tomando las decisiones claves del equipo. Estas decisiones incluían seguir con el plan iniciado desde 2010 que no era más que salir de los contratos más altos y acelerar la reconstrucción, o como algunos conocen, intensificar el «Tanking».

En el offseason de la campaña, las principales adiciones serían el SS Clint Barmes y el veterano 2B Bill Hall por contratos de un año y menos de $4 millones cada uno. De nuevo y como ya era costumbre desde hace 3 temporadas, los jardineros Hunter Pence y Michael Bourn cargaban con la ofensiva del equipo. Pence estaba en medio del mejor año de su carrera y era elegido para su segundo juego de estrellas, y Bourn ya acumulaba más de 35 bases robadas antes del mes de Agosto. Sin embargo, el equipo sumaba apenas 35 victorias faltando dos meses de temporada y tanto Pence como Bourn eran traspasados a Philadelphia y a Atlanta respectivamente por un puñado de prospectos que no causarían impacto en el futuro del equipo, aunque, la salida de ambos peloteros significaría nuevas oportunidades para dos de los principales prospectos de la franquicia: J.D Martinez y José Altuve.

El 2011 cerraría con los Astros perdiendo 106 juegos, la peor temporada desde su fundación en 1962, pero con la disminución de su nómina a menos de $65 millones, $40 millones menos que 2009, con ganancias operativas superiores a las de las dos temporadas previas combinadas y con la certeza de que escogerían primero en el próximo Draft de 2012.

Al finalizar la campaña y luego de alguna reunión entre Crane y el comisionado Bud Selig, la liga aprobaría la venta del equipo en Noviembre de 2011 y en el anuncio también se informaba que Crane había accedido a mudar al equipo a la Liga Americana luego de la temporada 2012 y que por ello recibirían una compensación de $70 millones.

Tan solo dos días después de esta aprobación, Ed Wade sería despedido luego de 4 años como Gerente General y récord negativo en 3 de esas campañas, cerrando con 292 Victorias, 356 Derrotas y 45% de éxito. El paso de Wade puede ser considerado un fracaso, fue traído para continuar el ciclo ganador que llevaba el club bajo la conducción de sus antecesores, Gerry Hunsicker y Tim Purpura, contando con los recursos necesarios para hacerlo y culminó con un equipo en medio de una reconstrucción y con 100 derrotas por primera vez en su historia. Pero por otro lado, hay que atribuirle su gran contribución en el fortalecimiento del sistema de granjas del club pues en su pasantía pudo escoger a peloteros en el draft que serían o bien, claves en el futuro cercano del equipo o que nutrirían los rosters del resto de la liga, entre ellos: Dallas Keuchel, Jason Castro, J.D Martinez, Kike Hernandez, Mike Foltynewicz y, quizás el más notable de todos, George Springer, seleccionado en el puesto 11 global del draft de 2011.

Para sustituirlo en el cargo, Crane contrataría a Jeff Luhnow, antiguo vice-presidente de Scouting y Desarrollo de los Cardenales de San Luis, conocido por su reputación para elegir y formar peloteros, y por robustecer las granjas del equipo durante los años bajo su gestión. Entre 2005 y 2009, Luhnow scouteó, seleccionó y desarrolló a jugadores que serían claves en las dos Series Mundiales conquistadas por los Pájaros Rojos en 2006 y 2011 tales como Jon Jay, Jaime Garcia o Lance Lynn.

Pero Luhnow en el offseason de 2012, no haría nada distinto a lo que Wade venía haciendo en las últimas dos campañas. Cero contratos multianuales y completó el roster con jugadores de nivel de reemplazo y con los principales prospectos del equipo. Así le daría más tiempo de juego a peloteros como Jason Castro, José Altuve, Marwin Gonzalez, JD Martinez, Jordan Lyles, Dallas Keuchel o Jordan Schafer, éste último adquirido en el cambio de Michael Bourn, todos menores de 25 años. Con esta configuración del roster, se vieron algunas cosas interesantes y el equipo tuvo mejor inicio que en los dos años previos, sin embargo, la inexperiencia pasó factura y el equipo se desplomó para el mes de julio.

Para esta temporada, sólo Carlos Lee en su último año de contrato, el zurdo Wandy Rodriguez que había firmado una extensión de 3 años y $34 millones en 2011, el abridor Brett Myers y el antiguo cerrador Brandon Lyon tenían salarios superiores a los $5 millones y entre los 4 ocupaban el 77% de la nómina de día inaugural ($41.5 millones sobre $60.8 millones). Viendo como iba el rumbo del equipo y como parte de su programa, Luhnow decidió traspasar a todos estos peloteros con contrato millonario y apilar más prospectos en las granjas.

El primero fue Carlos Lee, quien de cualquier forma abandonaría el equipo al final de año, y lo enviaría a los Marlins por un par de jugadores con buena proyección como Matt Dominguez y Rob Rasmussen. Los siguientes serían los lanzadores Brandon Lyon y JA Happ, enviados a Toronto por hasta 7 peloteros incluidos los súper prospectos Asher Wojciechowski y Joe Musgrove, éste último sería la pieza clave del cambio de Gerrit Cole en 2018. Y finalmente, los lanzadores Brett Myers y Wandy Rodriguez también serían negociados a los White Sox y a Pittsburgh respectivamente por, entre otros, Chris Devenski, quizás el mejor relevista del equipo en 2017, y Robbie Grossman, jardinero titular en 2014.

Con todos estos movimientos, el equipo se desprendió de más del 80% del valor de su nómina hasta finalizar con menos de $12 millones TOTAL! y sólo el infielder Jed Lowrie terminaba con un salario de más de 1 millón de dólares. El resultado? En su último año como equipo de Liga Nacional superaron el récord de derrotas de la franquicia impuesto en 2011 con 107.

No todo fue negativo pues Luhnow haría alarde de su reputación como gran reclutador y elegiría en el 1er pick en el Draft de Junio al principal talento de todo el Pool, el SS puertorriqueño Carlos Correa, y utilizaría su segunda selección para adquirir al Lanzador Lance McCullers, Jr.

Así cerraba un 2012 bastante dinámico y se preparaban para 2013. El equipo realizaría algunas contrataciones menores de un año de duración y no mayores a $3 millones. Jed Lowrie, el único pelotero con salario por encima de $1 millón en 2012 sería cambiado a Oakland antes de recibir un aumento en su segundo año de arbitraje y en retorno el equipo recibiría al jonronero Chris Carter y al lanzador Brad Peacock. Otras «Súper» adquisiciones fueron las de Erik Bedard, Rick Ankiel, Ronnie Cedeño y Carlos Peña; sólo Bedard terminaría la campaña con el equipo. Antes de la fecha límite de cambios del 31 de julio, los dos mejores lanzadores del equipo, Bud Norris ($3M) y José Veras ($1.85M) también eran negociados. En el cambio de Norris a Baltimore, los Astros adquirirían al joven abridor Josh Hader quien años más tarde sería enviado a los Brewers por Carlos Gomez y el «colaborador» Mike Fiers, donde se convertiría en el mejor relevista del beisbol en 2018 y 2019.

El 2013 acabaría con una nómina activa menor a los $13 millones y batiendo su propio récord de derrotas de 2012, que a su vez había roto el récord de derrotas de 2011 y que a su vez había roto el récord histórico de derrotas de la franquicia: 111!!. Pero al menos, con las granjas llenas de peloteros y con dinero para gastar.

De acuerdo a Forbes, los Astros de Houston fueron el equipo más rentable del beisbol en el 2013 a pesar de perder más de 105 juegos en 3 temporadas consecutivas, incluso luego de sufrir una disminución notable de sus ingresos con respecto al 2012 debido a la quiebra de la Cadena de TV Regional Comcast Houston que transmitía sus encuentros bajo un acuerdo que abonaría $56 millones anuales entre 2013 y 2032 y por lo cuales sólo pudo recibir $25 millones ese año.

La organización generó $56 millones en ganancias, más del doble que lo logrado por los campeones mundiales, los Medias Rojas de Boston ($25 millones), y si el acuerdo con Comcast se hubiese cumplido como fue establecido, se estima que el equipo hubiese logrado un beneficio cercano a los $100 millones, casi la nómina de equipos como los Mets, y sin contar los ingresos recibidos del Revenue Sharing durante esos años.

Claro que esto fue logrado gracias a su exageradamente recortada nómina de las últimas 2 temporadas.

Ganancia 2013 – En Naranja, Houston y en Rojo, Boston (Fuente: Forbes)

El incumplimiento de contrato de Comcast trajo disputas legales entre Mclane y Crane. Crane demandó a McLane alegando que éste falsificó el verdadero valor del acuerdo de TV firmado en 2010 con la Cadena Regional, con el único objetivo de aumentar el precio del equipo a más de $600 millones siendo que al momento de la compra estaba valorado en $475 millones, y que por esta razón, él había perdido cientos de millones de dólares en estos últimos años obligándolo a recortar el payroll y a colocar equipos mediocres en el campo para evitar acumular más pérdidas económicas.

Por su parte, McLane contrademandó a Crane argumentando que el nuevo propietario había colocado a propósito un equipo tan malo con la única intención de destruir el contrato de televisión, demandar a los antiguos dueños y cerrar un nuevo contrato con mejores tarifas para la nueva junta. McLane fue más lejos e insinuó que los cambios de 2011 y la reducción de costos de ese año fueron ordenados directamente por Crane, incluso un año antes de que se apoderara de las operaciones del equipo y que las ganancias operativas acumuladas en esos años fue sólo para pagar la deuda por la compra del equipo y lucrarse al final del día. Un plan totalmente maquiavélico!

Por supuesto que ambos litigios están inactivos desde hace años y parece que ambos los perderán pero resulta inaudito que un futuro dueño tome decisiones sobre su futuro equipo sin ni siquiera tener la certeza de que la MLB aprobará la futura compra del Club. Así que como ya hemos demostrado, el «Tanking» no comenzó con Crane y Luhnow como dice McLane sino que es una continuación, mucho más agresiva eso sí, del plan iniciado por Mclane y Wade luego de la campaña 2009.

Además, este comportamiento de reducir costos al mínimo y acumular renta no se mantuvo por muchos años luego de 2013. En el propio 2014 ya con suficiente flexibilidad salarial, con peloteros como Altuve, Jason Castro y Dallas Keuchel llegando a la madurez deportiva y con unas granjas repletas de talento, el equipo hizo contrataciones de peso que mostraban que tenían claras intenciones de competir. Traerían al veterano lanzador Scott Feldman por 3 años y $30 millones de dólares y al jardinero Dexter Fowler a cambio de dos de sus principales prospectos ya con experiencia en 2013 como Brandon Barnes y Jordan Lyles. Con estas incorporaciones, el equipo saldría del ultimo lugar de la tabla por primera vez desde 2010 y ganaría 15 juegos más que 2013.

Luego de un draft de 2012 espléndido donde pudieron elegir a dos de los mejores talentos disponibles como Correa y McCullers, las escogencias número 1 del 2013 y 2014 serían un fiasco. El lanzador Mark Appel, primera selección de 2013 no pudo llenar las expectativas y luego de 3 años en las menores, finalmente fue cambiado a Philadelphia donde terminó su carrera en 2017 por una lesión de hombro. Mientras que otro lanzador, Brady Aiken fue el #1 de 2014 pero finalmente no llegaría a un acuerdo con el equipo. Como compensación del «no acuerdo» con Aiken los Astros tendrían la segunda selección del draft de 2015 y no la desperdiciarían: Alex Bregman sería su elección.

En el 2015, tan solo dos años después de perder más de 111 juegos el equipo llegaría nuevamente a la postemporada. Dallas Keuchel se convertiría en el mejor lanzador de la Liga Americana y ganaría el Cy Young. Collin McHugh, un lanzador elegido en Waivers en 2013 ganaría otros 19 juegos y Lance McCullers, Jr con tan solo 21 años tendría la primera gran temporada de su carrera. José Altuve se consolidaría como el capitán del joven equipo con un año de calibre de MVP con guante de oro y bate de plata incluidos, Carlos Correa se quedaría con el novato del año y George Springer continuaba su ascenso hacia el estrellato.

Este grupo de jóvenes, casi todos elegidos en el draft y formados en las granjas de la organización, se convertirían en el núcleo que ganaría 100 o más juegos, con dos apariciones en Series Mundiales entre 2017 y 2019. Los años de austeridad le permitieron al equipo acumular ganancia, pero no para beneficio exclusivo del bolsillo de Crane, sino para invertir y reforzar a este roster con la experiencia necesaria para dar ese salto de calidad.

Esta flexibilidad les permitió hacerse de los servicios de Justin Verlander en 2017 y pagarle más de $40 millones entre 2018 y 2019, ademas de extenderle el contrato por 2 años y $66 millones en 2020; también les dejó firmar a los veteranos Carlos Beltrán, Josh Reddick, Charlie Morton y Brian McCann camino al título de 2017 con altos salarios anuales, y más recientemente, permitió al equipo, extender los contratos de sus dos principales figuras: José Altuve y Alex Bregman.

Una nómina que abrió la temporada 2013 con un valor de 30 millones de dólares pasó a convertirse en la número 3 del beisbol en 2020 con un monto de más de $211 millones, 7 veces mayor que la de aquella temporada, y con mayores ingresos y ganancias que nunca.

La organización firmaría un nuevo contrato televisivo con la cadena Root Sports Southwest a partir de 2015 que le aporta casi $70 millones al año y la asistencia al estadio se incrementó año a año, pasando de poco menos de 20 mil aficionados en 2013 a casi 35 mil en 2019, un aumento del 75%. En las últimas 5 temporadas el equipo generó casi 2/3 de los ingresos acumulados entre 2001 y 2014 y sería, según Forbes, el equipo más rentable del beisbol al obtener ganancias de $99 millones en 2019.

Un ejemplo de éxito que varios equipos han querido replicar y que continúan imitando aunque no todos con los resultados de Houston. En el pasado reciente, los Marineros han pasado más de 10 años intentando este tipo de reconstrucciones sin ningún tipo de logro, los Padres también lo han probado entre 2009 y 2013 con resultados nefastos y ahora los Tigres, Orioles, Blue Jays y White Sox quieren copiar la formula «tejana».

El Tanking es una practica cada vez más común, en parte porque los últimos contratos colectivos lo han permitido (y de cierta forma, lo fomentan) y en parte porque equipos como los Cubs y los Astros han sido bien sucedidos tanto a nivel deportivo como a nivel financiero recientemente; sin embargo es sumamente riesgosa. Malas selecciones en el draft, deficiente sistema de desarrollo de peloteros y un apresuramiento o retraso en la toma de decisiones pueden ser catastróficas como lo vimos en el caso de Seattle y lo podemos ver en equipos como Marlins y Baltimore.

Y ustedes, ¿qué opinan de esta práctica? ¿Les parece ética o la liga debería tomar acción sobre estos casos? ¿Actuó mal Houston aplicando esta estrategia?. Dejen sus comentarios y síganme por twitter en @MQ27Outs donde dejo datos como estos y discuto situaciones que van más allá de los 27 outs!

Muchas Gracias, amigos!

Un comentario en “Astros de Houston: Historia de un «Tanking»

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