Atléticos de Oakland, ¿los más afectados por la pandemia?

Es obvio que una eventual paralización total de la temporada a causa del avance del COVID-19 afectará tanto deportiva como financieramente a la liga, a sus socios comerciales y a todos los 30 equipos que la conforman, sin embargo, hay un equipo que me llama particularmente la atención por las consecuencias que podrían enfrentar si se cancela el campeonato, ese conjunto son los Atléticos de Oakland.

Deportivamente, Oakland es un equipo armado para ganar este año, la base de peloteros que ganó 97 juegos en 2019 se mantiene. Es cierto que perdieron en la Agencia Libre a tres abridores veteranos claves en la clasificación como Brett Anderson, Homer Bailey y Tanner Roark (los últimos dos llegaron antes de la fecha limite de cambios para ayudar al equipo en el arreón final de temporada) pero tendrán una de las rotaciones más sólidas de sus últimos años si las lesiones lo permiten.

Al veterano Mike Fiers, quien lideró el equipo en Innings Lanzados (184.2) y victorias (15), se le unirán los prospectos número 1 y 2 de la Organización, Jesus Luzardo y A.J Puk, quienes luego de algunas lesiones complicadas en sus carreras, pudieron el año pasado realizar impresionantes debuts. También formarán parte del cuerpo de abridores, el dominicano Frankie Montas, suspendido por 80 juegos debido al uso de sustancias prohibidas en medio de un gran 2019 donde registraba 9-2 y 2.70 de Efectividad para el 20 de junio, y Sean Manaea, quien antes de perderse casi todo 2019 por una cirugía de hombro, ya se había consolidado como el As de la rotación. Además podrán contar en caso de emergencia con el líder en ponches del equipo y ganador de 10 encuentros en 2019, el derecho Chris Bassitt. Una rotación de hasta 6 abridores visiblemente superior a la de los Angels aunque sí un tanto inferior a la de la fortalecida rotación de los Rangers y la de los favoritos Astros de Houston.

En el cuerpo de relevistas, Los Atléticos no renovaron a quien fuera su cerrador en las últimas dos campañas, Blake Treinen y éste firmó con los Dodgers; aún así continuarán siendo uno de los mejores bullpen de la Americana. El líder en fWAR entre todos los relevistas de la liga, Liam Hendriks, regresará para 2020, los veteranos Yusmeiro Petit y Joakim Soria, de gran 2019, cumplirán sus últimos años de contrato con el equipo, y otros lanzadores como Lou Trivino, el propio Chris Bassit y Jake Diekman terminan de darle una gran profundidad al cuerpo de relevistas que proyecta a ser el más completo de toda la División.

En cuanto a su lineup, Marcus Semien y Matt Chapman serán de nuevo los estandartes del equipo y se espera que al menos se acerquen a los 30 jonrones y 100 impulsadas que ambos produjeron en 2019, además de brindar la ya acostumbrada defensiva élite de cada año. El Lineup lo completarán, el inicialista Matt Olson, de extraordinario 2019 donde conectó 36 Jonrones con 26 dobles jugando una más que sólida defensa que le valió el Guante de Oro, el líder jonronero de la Liga Americana en 2018, Khris Davis, el Centerfield dominicano de impresionante brazo y poder ocasional, Ramón Laureano y los valiosos pero de bajo perfil, Mark Canha y Stephen Piscotty.

En la Americana, sólo los Twins del récord de cuadrangulares, Yankees, Astros y Red Sox anotaron más carreras que los Atléticos en 2019, sin embargo es su defensa la realmente destacada; en 2019 lideraron colectivamente varias métricas defensiva, Matt Chapman y Matt Olson reeditaron sus Guantes de Oro, mientras que Marcus Semien y el Jardinero Robbie Grossman también fueron nominados a la premiación en sus respectivas posiciones. El equipo terminó con el 5to mejor diferencial de carreras de todas las mayores por delante de equipos como Washington, Cubs, St Louis y Boston.

Diferencial de Carreras Temporada 2020 – Fuente: Baseball Reference

Como ya es costumbre desde que los empresarios Steve Schott y Ken Hoffmann adquirieran al equipo de Walter Haas en el 95, pasando por la venta en 2005 al grupo ahora liderado por John Fisher, la organización se manejó con bastante austeridad. La nómina confeccionada por el Vice-presidente de Operaciones, Billy Beane y su Gerente General David Forst es la sexta más baja de toda la liga ($92.5MM) y la menor de su división, incluso inferior a la de un equipo en abierta reconstrucción como los Marineros de Seattle.

Aún con su bajo payroll, el equipo está configurado para llegar nuevamente a la postemporada en 2020. Varios medios especializados, incluyendo el portal Baseball Prospectus y su sistema de proyección PECOTA, estiman que el número de victorias estaría ubicado entre las 85 y 90 victorias, algunas menos que 2019 (principalmente porque Rangers y Angels se reforzaron de manera importante durante el offseason) pero todavía una cifra que les serviría para estar peleando los puestos del comodín.

Nominas proyectadas Día Inaugural 2020 – Fuente: Cot’s Contracts

Las aspiraciones de playoffs aún están vigentes siempre y cuando se juegue pelota este año, pero ¿qué sucedería si la temporada finalmente es cancelada? ¿Estaría la organización en condiciones de rearmar un equipo competitivo para la temporada 2021? ¿Cómo impactaría financieramente al equipo?

En la ultima valuación anual de Forbes, los Atléticos tuvieron números decepcionantes una vez más. Generaron el segundo peor monto en ingresos netos de la temporada ($225 millones) superando apenas a unos Marlins ($222 millones) que cuentan con el peor acuerdo de TV Regional de toda la liga ($20 millones anuales) y la peor asistencia promedio en sus juegos en casa (10.000 aficionados/juego). Además, el valor de mercado de la organización se mantuvo estable con respecto a 2019 y se ubicó en $1.1 billones (el 5to más bajo de toda la liga), casi un tercio del valor que tienen sus vecinos del «Puente de la Bahia», los Gigantes con $3.1 billones, quienes a pesar de su cercanía geográfica y de ganar 20 juegos menos que Oakland generaron el doble de ingresos ($452 millones) y una ganancia casi 10 veces mayor que la de los A’s ($96 millones vs $10 millones).

Ingresos y Ganancias de Oakland y San Francisco 2019 – Forbes.

Pero ¿cómo puede haber tanta disparidad entre equipos separados por un puente y que prácticamente comparten el mismo mercado?.

La respuesta más simple de esa diferencia parece estar en sus estadios, pero veamos un poco de historia.

En 1981, cuando el presidente y CEO de la compañía Levi’s Strauss, Walter Haas, compra el equipo al excéntrico y controversial propietario Charles Finley, lo hace para evitar que el club sea mudado a Denver. A finales de los 70’s, la asistencia al estadio había descendido a niveles ínfimos (un juego de ronda regular llegó a registrar menos de 700 aficionados) y en la ciudad había desinterés por acompañar a un equipo que de ser ganador de 3 series mundiales entre 1972 y 1974 pasó a ser el hazmerreír de la liga entre 1977 y 1979. Así como el equipo se había deteriorado rápidamente, el estadio y el apoyo de la comunidad también lo hicieron, lo que provocó que el comisionado y el resto de dueños de la Liga Americana estuvieran a favor de un posible traslado del equipo a otra ciudad.

Sin embargo, cuando los Raiders de la NFL, con los cuales compartían estadio, anunciaron su traslado a LA en el año 82, los políticos de la ciudad para evitar quedarse sin ambos equipos profesionales, vetaron la transacción a Denver y exigieron a Finley que sólo vendiera a potenciales dueños locales que se comprometieran a dejar al equipo en Oakland. Así que Finley tuvo que aceptar la oferta de Haas, quien estaba radicado en San Francisco, y así los A’s se mantuvieron jugando en el Oakland «Mausoleum (Mausoleo)» del Condado de Alameda.

Bajo el liderazgo de Haas (1981-1995), se recuperó el estadio y el interés de los fanáticos. Se hicieron reformas en el Coliseum y se elevó la competitividad del equipo, lo que permitió al aficionado asistir nuevamente en forma masiva, incluso logrando en 1990 el récord histórico para la franquicia con más de 2.9 millones de asistentes en el año, y alcanzando 3 series mundiales consecutivas entre 1988 y 1990 comandados por McGwire, Canseco, Rickey Henderson y compañía.

Todo marchaba muy bien hasta que en 1995 ocurrieron dos eventos que mudaron la historia reciente del equipo. Los Raiders regresaban a Oakland y su propietario, Walter Hass fallecía, forzando a la venta del equipo a un grupo de inversionistas de San Francisco liderados por los mencionados Steve Schott y Ken Hoffman.

Con los Raiders regresando, el estadio tuvo que ser remodelado drásticamente para adaptarlo a la experiencia NFL y lo que era un estadio aceptable para ver juegos de pelota pasó a ser un horrible monstruo de concreto, con una capacidad para 60.000 pero que a duras penas llegaba a ocupar el 30% de los asientos, sombrío, con problemas de desagüe y uno de los que menos facilidades (estacionamiento, acceso, visión de juego) le da a los asistentes.

Obviamente que con un parque incómodo y unos nuevos dueños austeros, el público dejó de asistir al Coliseum ni siquiera en años en que peleaban por la postemporada. Y así, tanto Schott desde el año 2001 como los actuales dirigentes desde 2005 han estado intentado crear el apoyo necesario tanto de la ciudad como de entidades privadas para financiar la construcción de un nuevo estadio en el Centro de la Ciudad, o de lo contrario mudar la franquicia a San José o a Las Vegas, aunque han encontrado muchas dificultades para concretar algunas de las opciones.

Los Atléticos dejaron de ser, desde hace mucho tiempo, el favorito de la afición, bien sea por sus múltiples amenazas de dejar la ciudad o por los cambios, a veces injustificados, de los peloteros más populares del club o por el boom de los Warriors como el «equipo de Oakland», por lo que los políticos entendieron que sus votantes habían perdido el interés por el equipo y por tanto la creación de un estadio no era la prioridad.

Pero esta situación cambió con la partida de los otros dos equipos profesionales de la Ciudad, Raiders a Las Vegas y Warriors a San Francisco, dejando solos a los A’s. De esta forma y finalmente en mayo de 2019, la organización logró el apoyo necesario de la comunidad, el consejo municipal y los comisionados del Puerto de Oakland para iniciar la construcción de un nuevo estadio al lado de la Bahia que podría ser inaugurado para después de 2023. Esta aprobación está aún supeditada a estudios ambientales que midan el impacto sobre el puerto y la ciudad, pero el proyecto parece ir por buen camino y ya cuenta con el apoyo de la Alcaldesa de la Ciudad y del gobernador del Estado.

Pero mientras el nuevo estadio no sea construido y el Coliseum continúe siendo su casa, los ingresos serán paupérrimos en comparación con los de sus vecinos Giants.

Durante los primeros 30 años de historia de los Atléticos en California, es decir entre 1968 y 1998, las asistencias anuales de ambos equipos eran bastante similares, siendo incluso que la de los Atleticos fue hasta 10% mayor que la de los Gigantes en el periodo de 1981 a 1999. Sin embargo, en el año 2000, los Giants dejaron el ya deteriorado Candlestick Park e inauguraron uno de los estadios más «beisboleros» de las mayores, el AT&T Park (Oracle Park como se rebautizó recientemente), mientras que los Atléticos no han podido salir del «Mausoleum», y la diferencia de fanáticos en ambos parques sólo ha aumentado. Tanto así que en los años 2018 y 2019, por ejemplo, los Atléticos tuvieron una asistencia promedio de casi 20.000 fans/juego a pesar de lograr 97 victorias en cada temporada mientras que SF tuvo una asistencia promedio al Oracle Park de 36.000 fanáticos aunque lograron apenas 73 y 77 victorias en cada año.

Numero de Asistentes anuales a los juegos en casa de Gigantes y Atleticos. Fuente: Baseball Reference.

El Coliseum genera muy pocos ingresos netos y según Forbes, apenas 38 millones de dólares fueron generados por venta de entradas regulares y premium (cabinas de lujo y abonados) en 2019, estos ingresos sólo superan los logrados por los Marlins ($20 millones), Rays ($31 Millones) y Orioles ($35 Millones), recordando que Marlins y Orioles perdieron más de 105 juegos y los Rays tienen sus propios problemas con su estadio y su fanaticada.

Ingresos por entradas vendidas y Victorias de cada equipo – Fuente: Forbes

Su acuerdo de TV regional tampoco es de los más lucrativos. Pese a que los acuerdos comerciales entre las cableras y los equipos no es información pública, algunos reportes indican que los A’s deben haber firmado por no más de $40 millones anuales con NBC California, lo que los ubica en la segunda mitad de la tabla entre los 30 equipos y bien lejos de acuerdos de otros equipos californianos como los Dodgers ($204M), Angels ($118M) y los propios Giants ($55M).

Además, hay otro problema que afectará visiblemente sus finanzas a partir de la próxima temporada. Desde 2020, no serán más «beneficiarios» del Plan de Repartición de Ingresos (para saber más sobre el plan puedes leer aquí) que les garantizaba entre $25 millones y $40 millones anuales en condiciones normales. La razón es que bajo el contrato colectivo actual, los equipos ubicados en mercado grande (como los Atléticos) están descalificados a recibir los ingresos transferidos hacia los de bajos ingresos. Para Oakland se había hecho una excepción en el CBA, debido a sus dificultades para construir un nuevo estadio por lo que hasta 2019 podían recibir al menos una porción de lo ingresado en la repartición, pero ya a partir de este año y en 2021, la descalificación será total y no recibirán ni un centavo más desde el RSP.

«Sin perjuicio de lo anterior la descalificación de los Atléticos de Oakland del reparto de ganancias se efectuará gradualmente, de la siguiente manera: 25% descalificados en el Año de Reparto de Ganancias 2017; 50% descalificados en el Año de Reparto de Ganancias 2018; 75% descalificados en el Año de Reparto de Ganancias 2019; y completamente descalificados en los Años de Reparto de Ganancias 2020 y 2021.»
Extracto del Contrato Colectivo 2017-2021 – Plan de Reparto de Ganancias

Todo esta combinación de un estadio decaído, un acuerdo de TV regional no muy generoso y la exclusión del Plan de Repartición de ingresos ya dejaban al equipo en pésimas condiciones financieras para la próxima temporada; ahora imaginen con una temporada recortada o incluso cancelada y sin ningún tipo de ingresos, ni siquiera los $38 millones obtenidos por la venta de entradas.

Un reporte del propio Forbes indica que los Bravos, que generaron $382 millones en ingresos en 2019 con ganancias de $90 millones pudieran enfrentar pérdidas de más de $60 millones en 2020 si la temporada es recortada a apenas 80 juegos. Ya para un equipo con flujos de ingresos tan limitados y un margen de ganancia tan estrecho como el de los Atléticos, una temporada de 80 juegos puede ser devastadora para el futuro, sin pensar lo que sería si no hay temporada alguna.

Pero ¿qué significaría esto para la conformación del roster de la temporada 2021?

Para 2021, sólo Khris Davis ($16.75M), el relevista Jake Diekman ($4M) y el Outfielder Stephen Piscotty ($7.5M) tienen sus contratos asegurados, mientras que los peloteros más destacados que permanecerán en pre-arbitraje serán Ramón Laureano, los abridores Jesús Luzardo y AJ Puk, los receptores Austin Allen y Sean Murphy (prospecto #3 de la organización) y el infielder venezolano Franklin Barreto.

El problema estará en retener a los peloteros que obtendrán su agencia libre luego de la campaña 2020. El veterano Mike Fiers acaba su contrato de 2 años/$14M y con casi 36 años en 2021 lo más probable es que no sea renovado por el equipo. Lo mismo ocurre con los valiosisímos miembros del bullpen, Yusmeiro Petit y Joakim Soria , quienes estarán cumpliendo 37 años y a menos que acepten una reducción importante de su salario, también estarán diciendo adiós a la organización.

El cerrador del equipo, Liam Hendriks estará cumpliendo su 6to año de servicio al final de la campaña y visitará la Agencia Libre Irrestricta en 2021 donde es más que probable que Oakland lo pierda ante los peces grandes del mercado. Situación similar tendrán el LF titular y uno de los mejores defensores del equipo, Robbie Grossman y el relevista TJ McFarland, recién adquirido de Waivers desde Arizona.

Sin duda, la pérdida más dolorosa será la de Marcus Semien, tercero en la votación al MVP del 2019 y uno de los mejores campocortos de la liga. Los Atléticos pudieron haber hecho un último esfuerzo para ofrecerle un contrato multianual en el medio de esta 2020, considerando la construcción de un nuevo parque en el horizonte y las mejoras de ingresos que eso podría significar, sin embargo, con esta paralización y las consecuencia económicas ya descritas, luce improbable que eso pueda suceder.

Pero puede que ahí no se detenga el desmantelamiento. Dos de sus mayores estrellas, Matt Chapman y Matt Olson, sobrepasarán los 3 años de servicio en 2021 lo que significará un aumento considerable de salario en su primer año de arbitraje. Al igual que con Semien, los A’s hubieran querido firmar una extensión multianual para ambos jugadores en el medio de la 2020 pero el panorama mudó y sus futuros ahora son inciertos.

Chapman, uno de los mejores tercera bases defensivos de la liga, un bateador bien por encima del promedio, ganador de dos guantes de oro y dos veces top-10 en la votación del MVP en sus dos primeras campañas completas como Grandeliga, podría estar recibiendo un salario no menor a los $10M en apenas su primer año de elegibilidad. Olson, un excelso defensor de la primera con gran poder podría estar recibiendo un monto entre los $7M y $8M. ¿Serán los Atléticos capaz de costear siquiera estos aumentos?.

Es posible que los Atléticos con los aún incuantificables efectos económicos que una cancelación de temporada pueda generar y a la pérdida de varios jugadores claves que conforman la base del equipo, intenten algo que Billy Beane ya intentó varias veces en el pasado; iniciar una nueva reconstrucción y colocar en el mercado a sus principales figuras: Matt Chapman y Matt Olson.

No sería algo tan descabellado negociar a alguno de los dos o a los dos. Ya Beane en 2014 cambió a su principal estrella y también tercera base, Josh Donaldson a Toronto a cambio de varios prospectos entre los cuales la pieza más apreciada era Franklin Barreto, y luego de una temporada donde ganaron 88 juegos y alcanzaron el comodín. Donaldson entraba a su primer año de arbitraje en 2015, así como Chapman en 2021 y de igual forma Beane lo pensó poco para cambiarlo, sabiendo que el equipo ya se deshacía. En su primer año en Toronto, Donaldson ganaría el MVP y los Atleticos conseguirian ganar apenas 68 juegos

Oakland llegaba a 2020 en las condiciones ideales para contender incluso al titulo de División, el proyecto de 5 años de Beane y Forst parecía llegar a su culminación y las piezas parecían estar todas en su lugar al menor costo posible, al estilo de los Atléticos. Los Astros habían perdido a Gerrit Cole y enfrentaban la presión del publico luego del famoso escándalo de señas, mientras que Angels y Rangers no parecían estar listos todavía para la competencia.

Si hay alguien que puede levantar a este equipo una vez más, ese es Billy Beane y quizás los veremos nuevamente en la postemporada más rápido de lo que imaginamos pero es obvio que una cancelación de la temporada sería el peor escenario para una organización con un modesto flujo de ingresos, una ínfima asistencia y limitados acuerdos de TV como los que tiene Oakland. Esperemos los próximos movimientos pero el futuro no luce nada bien en el Condado de Alameda.

Y ¿qué opinan? ¿Qué otro equipo podrá verse en una situación similar en caso de una paralización? ¿Realmente creen que Beane y Forst sean capaces de negociar a los Matts? ¿O habrá alguna posibilidad de que puedan ofrecerles una extensión de contrato en el offseason de 2021 o más adelante?.

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Un comentario en “Atléticos de Oakland, ¿los más afectados por la pandemia?

  1. Muy bueno el reportaje que presentan en esta oportunidad. Realmente para ganar en el deporte profesional no basta con tener solo un buen equipo, una buena dirección, buena suerte sino de otros tantos factores y el más importante es el público, la fanaticada. La fanaticada es la que motiva, la que levanta el ánimo para pelear innig tras innings. Pero lo que no entiendo es por qué esta región del estado de California, muy bella por lo demás y con tradición beisbolistica no une esfuerzos con el sector político, comercial y hasta con las universidades y buscan soluciones al corto y mediano plazo. Sus cifras son reveladoras, pero también muestra el desamor de una fanaticada que espera mucho de un equipo y prefiere viajar tan solo 10 a 15 kms y seguir a los Gigantes de San Francisco. Masque27outs, describe una situación real y con números que puedo decir. Cuestionó a los líderes políticos y empresarios de esa bella región.

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